La planta del pimiento es originaria de México, aunque también se encuentra en las regiones del Sur de Asia. Empezó a introducirse en España en el siglo XVI, tras el descubrimiento de América, siendo el propio Cristóbal Colón quien lo llevó. Esta variedad americana fue evolucionando con el paso de los años hasta llegar a cultivarse el pimiento del piquillo.

Su recolección, de forma manual, se inicia a mediados de septiembre, para acabar al finalizar el mes de noviembre. Los pimientos se pelan uno a uno sin sumergirlos en agua ni en soluciones químicas; así conservan todas sus características naturales.